
El barco avanza sobre las anchas aguas
a veces mansas, a veces embravecidas
dejé el puerto sin recuerdos ni despedidas
y ante la mar en circunstancias ambiguas
El firmamento azul me recuerda soñar
Céfiro me acaricia y a veces me golpea
el banco inquieto y trémulo se menea
aunque a veces quisiera descansar
No quise abordarlo más sigo en él
me lleva a mi ansiada paz y a mi guerra
deberé mantener la idea que encierra
de llegar a un lugar donde ser fiel
Capitán de mi alma del imprescindible navío
no hay brújula ni mapas a seguir
si una noche contigo puedo vivir
no me importa soportar mil noches de frío
Navegar el barco de mi destino
sobre la mar que es la vida
encontraré esa playa perdida
y descubriré si el amor se fue o vino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario