
Rompo mi esquema y redacto una carta que luego meteré en una botella que navegue por la red, quizá esa garrafa llegue a tu puerto, quizá te tropieces con esta botella y la rompas para conocer de la carta su contenido, si así es, bienvenida al mundo febril de mis idilios y desilusiones. Y es que necesito decirlo, mi alma apretada no lo soporta, la inspiración es una hembra canalla que me saluda entre la tristeza, cojo la pluma cuando necesito gritar y me reprimo. El árbol de la melancolía me da sombra, me da frío, cobardemente me refugio en él. Y analizo, debo cerrar algunas puertas hoy, no por orgullo o soberbia, sino porque al fin concibo que no me llevaran a lugar alguno. Pero no me sentencies como a un pesimista, lo interesante del dolor es que despierta tus verdaderas fortalezas (determinación, carácter, entereza). Luchar contra corriente es desafiante e intenso ¿Quién habla de malos tiempos?. Si deseas agradarle a todos inevitablemente terminarás detestándote, quizá por eso ahora estoy solo, ahora que entiendo que la vida no es el puerto, la vida es el barco, ahora que sin titubear me atrevo a navegar, porque “cambiar” es un movimiento y los movimientos crean fricción, ahora me acostumbro a esa idea.
Por eso escribo esta carta “a quien interese”, para demostrar fehacientemente que no soy un cuerpo con un alma, no lo soy, soy un alma con una pequeña parte visible llamada cuerpo, he visto miradas que no miran, he oído bocas que no hablan, he visto brazos que no abrazan, he atestiguado vidas que no viven, por eso he de agregar algo de locura a mi existencia para que ésta sea sensata. Mi vida me ha llevado a un estado de dificultad, pero la “dificultad” es en sí, una herramienta antigua creada para definir quienes somos en realidad y he aquí el poeta y su poesía. Me dispenso ante ti, delicada lectora por la profundidad de los versos, por las ramificaciones de los mismos, pero ello se debe a que, quizás en algún momento a través de las frases escritas encuentre el sendero que me muestre la luz que me guíe a salir de esta mazmorra en la que estoy viviendo. El amor se fue o quizá nunca vino, y mi error siempre ha sido, no abrir mi alma, desconocerme a mí mismo y permitir que esos amores conocieran un ser humano creado por las circunstancias, sin mostrar jamás esta alma mía que es mi verdad y es quién soy, más allá de lo corpóreo y de los errores que me llevaron a crear un entorno rutinario y cobarde, que me asfixió a mí mismo y mutiló la construcción de mis mejores sueños y de mis tiernos ideales.
No se diga entonces, felices a aquellos que se embriagan con la fortuna pasajera; dígase felices a aquellos valientes que conociendo sus desgracias, sobrios caminan luchando contra éstas, así como intento hacerlo ahora.
Escribir honestamente es desnudar mi alma, es exponerla, es publicarla y si esta carta has leído, mi alma ante ti ha sido mostrada, aunque desconozca el destino, encuentra entonces, la manera de demostrarme que encontraste la carta y la botella y entendiste su contenido, y sin más, hazme llegar tu sonrisa, que bien podríamos vivir juntos, un mil noches de delirio y al final descanses en una cama repleta de mis poesías.
2 comentarios:
Es realmente hermosa su forma de escribir. Su inspiración es genuina. Seguiré leyendole... me encanta
Vós q bien escribís, sorprendente men. Seguí adelante en este rollo, se te aprecia
Publicar un comentario