
Déjame desnudar mis pensamientos tristes
los más nobles, aquellos que desconoces
déjame decirte que la noche es larga
y tengo una cama fría y estrecha
tanto, que no hay en el mundo lugar más solitario.
Las melodías hacen flotar estrellas de melancolía que tiritan
y la luna ya no sabe sonreír más, en las nuevas noches.
Déjame contarte como se siente mi alma sin ti.
Los atardeceres que juntos admiramos no tienen el mismo matiz
mis letras son más dolorosas y me es difícil escribir sin contener mi llanto
las calles que camino son enormes y llenas de recuerdos
todo es irreal en derredor, no hay importancia en el entorno que vivo.
Algo en mí murió, dejo de ser, algo en mí está vacío
y tu ausencia es enorme y el olvido es lejano y esquivo
A veces creo que soy un recuerdo, un día pasado
un águila sin destino, a veces me olvido de mi mismo.
Ya lo ves amada, lo triste de mi alma desde que no estás conmigo.
¿Dónde dejamos los besos embriagantes,
las canciones, las poesías, el sabor a vino de tus labios,
los orgasmos interminables, dónde, dónde los dejamos?.
Acaso volverán las luciérnagas a delatar tu silueta ante mi mirada
acaso llenaremos de arena nuestros cuerpos en la mar
acaso tomarás mi mano alguna vez para caminar conmigo
acaso siquiera existe la posibilidad?
Ahora déjame, déjame contarte que todo se resume a un martirio
lo que un día fue delirio, lo que llené de pasión
hoy perece y muere entre mis letras
lo que fue mi vida y lo que debió ser
es solo el reino construido para mi y que he destruido
desterrado de tu cuerpo, expulsado de tus idilios
condenado a esta eterna y absurda búsqueda
de conquistar un corazón y un amor que ya he perdido.