20.9.10

MELANCOLÍA


MELANCOLÍA

Melancolía, brisa taciturna de una noche eterna de mil estrellas y de espesa soledad;
Melancolía, canto quebrantado de una guitarra que el cantor apenas alcanza a tocar;
Melancolía, la alegría de estar triste y la resistencia de recordar
Melancolía, acaso una simple palabra o un destajo del amor de un ayer en la víspera final;
Melancolía, recuento doloroso de las cosas que quisimos y nunca tuvimos;
Melancolía, subrepticia muralla que te separa del olvido y te deja en las tierras de añoranza;
Melancolía.



Melancolía, oscuro túnel de un camino que hoy me toca caminar;
Melancolía, balsa pesquera que ha perdido su rumbo en la inmensidad de la mar;
Melancolía, ausencia de tus besos, frialdad de tus abrazos, penumbra de tu mirar;
Melancolía, una cama solitaria, no hay en el mundo más melancólico lugar;
Melancolía, pérdida de un reino construido para mí y que no tuve jamás;
Melancolía, prisión de los olvidados, de las nostalgias tristes del alma
Melancolía.

Melancolía, paciente silencio que ha dejado tu nombre de pronunciar;
Melancolía, vulgarizada y cobarde fantasía, falsa esperanza, intento de soportar;
Melancolía, amante que oculta su corazón en las noches con su tenaz insomnio;
Melancolía, hermosa sonrisa de una niña que en la distancia no puedes mirar;
Melancolía, paciente desidia de un amor muerto en el camposanto del rencor dolido;
Melancolía, tristeza de bacanales, goma del ebrio de tantos falsos amores;
Melancolía.

Melancolía, el saber que no somos lo que pudimos haber sido;
Melancolía, saber que fuiste mía, saber que me diste todo y hoy nada puedes entregar;
Melancolía, fantasma de mi corazón, añoranza de una princesa que nunca ha de llegar;
Melancolía, la inevitable muerte de nuestra historia, la cual imposible fue antes de iniciar;
Melancolía, la razón dormida y anulada ante el abatimiento de mi corazón
Melancolía, amargo llanto en el instante que nadie me mira con una canción en el fondo de mi pupila;
Melancolía.