3.6.11

Fantasía y Realidad


Que tierna es tu mirada
después de hacerte el amor,
apacible, taciturna, soñadora;
Que bien sabe el sudor de tu cuerpo
si mis labios bermejos lo recorren.
Cinegética es mi búsqueda
me interesa lo oculto, lo incierto;
sorprenderte es mi deporte,
darte placer es mi obsesión.

Me gusta mirarte desnuda
y desnudarte mirándote,
me gusta dominar tus sentidos,
ser propietario de tus hondos sueños
y ser el esclavo de tus deseos;
Tu saliva es como la brisa
de un mar eterno que llega a mi puerto,
y tus brazos son las alas
con las cuales conocí todo el universo.

Tu voz es tan melodiosa
como la de un violín con su maestro
tus pasos son inertes, pero tu miedo ha muerto
eres el sueño concebido al despertar
eres la estrella que ilumina este universo;
Flor amarilla de radiante oro
eterna entre la naturaleza
no dejes que mis frases sean cortas ante tu belleza
no permitas que te ame de una forma que no sea perfecta

Amo tu infantil delicadeza
y la forma solemne con que encaras los besos
amo entre otras cosas esa destreza
de parecer aprendiz cuando eres tu la que me enseña
pues dices que he cambiado tu vida
más en el comentario no te has dado cuenta,
que fue mi vida la que cambió al conocerte
esta vida que por tí desespera.

Ahora me gusta cantar porque son tuyas mis canciones
me gusta escribir porque eres un idilio poético;
Conmovido por estrechar tu mano
al darme cuenta que lo demás no existe
caminaré por ese atajo en el cual apareciste
encontrando el jardín al final del pantano.
Te amé desde que exististe en vidas longevas
ahora que te reconozco no veo la diferencia
entre fantasía y realidad confundido ante tu presencia.