ni el espacio del corazón interminable
nunca habían cantado tanto mis ojos
nunca me dio tanto el universo.
Sobre la arena el oro y las flores amarillas
mi alma lanza un rugido sonoro
y mis ilusiones se mecen en tus pupilas
¡Todo estaba escrito! Lo has dicho
las almas embriagadas en el ánfora del delirio
la luz salvaje y espléndida de tu mirar
las diáfanas sonrisas, el incansable charlar
las caricias que recorren tu paisaje
los cuerpos henchidos de pasión
tus cuentos de niña, tu espontáneo rubor
todo estaba escrito: nuestro amor.
El tiempo no es lo que pensamos
¡Lo has dicho también!
viajando de una vida hacia la otra
finalmente te encontré
como a las encinas robustas y soberbias
con tus hojas verdes y trémulas
con tu santo perfume de amor
te encontré.
Nunca había tenido tantos besos
nunca fue tan fácil el amor
el tiempo perdió su protagonismo
también los miedos y el “autocontrol”
todo estaba escrito, amada mía: nuestro amor
Kierk
