
Gotas de dolor caen a mi alma
un rocío, una brisa que brota del olvido
la esbelta montaña sangra desde sus fuentes
haciendo brotar el lirio y el sonido
tú te has ido, tú te has ido
La lluvia empaña mi ventana
y el horizonte un punto perdido
corro encima de los charcos
huellas borradas como si nunca he corrido
tú te has ido, tú te has ido.
Al anochecer el cielo gime con centellas
los rayos escupen sus maleficios
las criaturas ocultas en sus cuevas
en la noche húmeda cuando todo es ensombrecido
tú te has ido, tú te has ido.
Húmedos árboles, espejos en el camino
un poeta que triste se inspira
un invierno que recrudece su martirio
mis ojos húmedos la visión que he perdido
tú te has ido, tú te has ido.