4.4.11

LAS AGUAS ERRANTES


Te pareces a la mar fuerte y altanera
y yo al río que en ti desemboca.

Mis aguas errantes buscan la manera
de que mi corriente sacuda tu boca.

Ya no mutiles al alma que espera
ni al solitario cuerpo, que tu cuerpo no toca.

En el muelle el silencio, en el cielo una esfera
y las olas ardientes de esta idea loca.

La negra soledad de esta isla
y el triste recuerdo que tu amor evoca.
Moriré entre murmullos de una poesía que ignoras.