
Te conocí niña entre aquellas flores que parecían nieve
blancas como nuestra infancia
amplias como los pasillos que juntos corrimos
te conocí niña y mis ojos danzantes te miraban.
En aquella patria que mi exilio me alejara
quedó parte de un corazón que amaba
los idilios inconclusos, el calor de los míos
y la danzante forma en la cual te miraba
Niña de diáfana alegría y brillante flama
de juegos inocentes y de falda que flotaba
en el pasar de los años observo con calma
Los recuerdos de lugares y gente que anhelaba
hoy que mujer te miro exígele a tu alma
exponer ante mí, esa niña que tanto yo amaba.