11.8.11

EL ANHELO INVERSO


¡Hola noche!, estoy hablándote nuevamente
tu brisa parece regar las semillas plantadas en mi memoria
de aquellos dolores, de aquellos dolores
el sabor del vino en la ausencia de los labios que besan
el espacio del silencio arrebatado por una guitarra que llora
y sé que puedo estar peor
pero tengo esta poesía sonora
y tengo mi voz de cantor
¡Hola noche!,
estás vós donde debería estar el amor.

En el inquieto soñar voy caminando solo
por un callejón y sus pedrejones
bajo el halo de una luz tenue
y casi acuchillado por su destello
veo caer una llovizna y un recuerdo
me siento melancólico
y es este sueño una grieta, el anhelo inverso.

La llovizna desnuda moja mi cuerpo
sigo solo,
cansado de conversar con gente que no escucha
de mirar ojos que no observan
de tocar cuerpos sin alma,
mi vieja amiga oscuridad esconde una guitarra
me vestiré entonces con una canción.
Todo pasa y llega Aurora y me pregunta:
¿Fue quizá por la noche, o quizá en un sueño?
¿Cuándo has olvidado que por ti espero?
respondí con voz de cantor:
no fue por la Noche, ni en un sueño
solamente fui preso de un infortunado recuerdo.