¡Oh alma mía! Pronta para el amor
para la patria de las miradas
para la luna de oro, la desnudez de los recuerdos
la infame estación donde el tren muerto tiene morada.
Camina sutil por el pasillo de la imaginación
donde habitan los locos
los iguales a mi, los diferentes
fuertes como el callo del pie del cojo
la noche tiene sus ojos abiertos
sensual, desmedida, apasionada.
No podrás mirarme sin que te azoten tus párpados
como látigo en la nieve
dejaré mi misterio en tus pupilas
te tomaré como miel helada que la luna vierte
donde el sexo se funde
en un relámpago de espuma
oculto, secreto, un cristal de fantasía.
¡Oh alma mía! Pronta para el amor
Si tan solo mis frases fueran caricias
si lo entendiera tan solo mi amada.
En tu vitrina hay trofeos existenciales
que nadie ha visto , que valoramos tanto
con recuerdos de mujeres, de aromas
fantasías, de canciones, de delirios, sordos amores
con dolores, traiciones inconfesas y martirios
con tu silueta en la arena
con los párpados en la ausencia.
Acúsame de romántico, melancólico
de poeta, cantor o de niño
solo necesitaba escribir un poema
y en el verso nacen los idilios
idea de ser mejor, de morir furtivo
inquieta tentación, conquistar lo prohibido
ahora déjame con esa ilusión,
ahora que te he entretenido.
¡Oh alma mía! Pronta para la ilusión
Tú entiendes lo que ahora digo.
